El conocer la promesa y que estamos autorizados a pedir en el nombre de Jesus no nos sirven de nada si no lo aplicamos en un problema especifico.

Especialmente cuando estamos aprendiendo a conocer a Dios, tenemos que pedirle algo que sabemos que no hemos podido cambiar y que solo un milagro lo haria posible.

Por ejemplo, si pedimos «que mi familia este bien», eso es algo demasiado amplio y uno puede atribuirle a cualquiera algo bueno que le pase.  Pero si en cambio pedimos «Que mi hijo Josue vuelva a la casa» , cuando el joven regrese , vamos a tener la seguridad que es una respuesta de Dios, que es un milagro.

Otro ejemplo, «Dios , ayudarme a estar bien económicamente».  No hay forma de medirlo. Normalmente, nos atribuimos a nosotros mismos los logros.  Sin embargo, cuando decimos, » Pagar esta deuda de $20,ooo » , como no hay duda que esos $20,000 no los he podido pagar con mi habilidad.  Le damos el problema a Dios y cuando se paga la deuda por una mezcla de situaciones que no pudimos anticipar o manipular (un milagro), entonces nos damos cuenta que Dios intervino por nosotros.

Empezamos a conocerlo a El. Que le interesamos  y quiere que lo conozcamos como Padre, consejero, una guí­a infalible para nosotros.  En términos modernos mejor que un «coach» o un «mentor» porque Dios hace todo con AMOR, o sea para que nos vaya bien a nosotros. Para la siguiente ronda, en lo económico busca su guí­a para que no termines endeudado.  Con la ayuda de Dios podrás ser pro-activo en lugar de reactivo.

NOTA:  Uno no le dice a Dios como tiene que suceder el milagro,  El lo va a hacer MEJOR DE LO QUE IMAGINAMOS O ENTENDEMOS,  y nos va a SORPRENDER!  Nuestro trabajo es pedir y esperar en el.

Ciertamente en la espera, nos podemos poner nerviosos. Pero en lugar de darle lugar a la PREOCUPACION, apartamos la mente y decimos, «Gracias Senor porque tu estas trabajando en ello» .  La Biblia dice, «Por nada estén afanosos; más bien, presenten sus peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias

En que te ayuda el preocuparte? te lleva mas cerca de solucionar el problema? NO.

Jesus dijo algo muy bonito, » ¿Quién de ustedes podrá, por más que se afane, añadir a su estatura un milí­metro? O sea, una vez le has pedido a Dios, descansa en el. Piensa en otra cosa buena y espera. Gracias Señor Jesús!!